Carta abierta a aquellos privilegiados que ejercen de abogados del diablo

Del original de Juliana en Feministing, An open letter to privileged people who play devil’s advocate.

Para ver contenido diario, podéis seguirme también por Facebook en Demonio Blanco y por Twitter (@DemonioblancoTT).

o-VINTAGE-PHOTO-COUPLE-ARGUING-facebook-1024x512

Sabes quién eres. Eres aquel tipo blanco de la clase de estudios étnicos que sopesa la idea de que la gente pobre solo tiene hijas para vivir de las prestaciones sociales. O esa persona que, entre copa y copa, argumenta la posibilidad de que muchas mujeres finjan haber sufrido violación como reclamo de atención. O, muy oportunamente, aquel que hace hincapié  en la idea de que Elliot Rodger es un loco, una excepción, no un producto del supremacismo blanco y de una sociedad misógina.

En la mayoría de ocasiones, no hay duda de que crees fervientemente y porque sí en los argumentos que defiendes. Sin embargo, sabes que son impopulares, sobre todo porque te hacen parecer egoísta y privilegiado, así que le echas la culpa al diablo. Lo que ocurre es que el diablo no necesita más abogados, ya goza de una gran cantidad de poder sin tu ayuda.

Igual, para ti, este debate es una forma de entretenerte, pero para mucha gente de esta sala, es con sus vidas con lo que te entretienes. La razón de que esto te parezca un juego es que es un asunto que no te afecta directamente; siendo un tipo, te resbala si la mayoría las víctimas de tiroteos en masa son mujeres que previamente habían rechazado al tirador. Aunque debería, ya que la misoginia también mata hombres. Si eres blanco, te da lo mismo si la gente no blanca está siendo investigada y perseguida únicamente por motivos étnicos. Puedes manipular conversaciones de  problemas reales porque, al final del día, tienes la potestad de largarte tranquilamente del desaguisado que has provocado. Seamos justas, hay muchos abogados del diablo privilegiados por ahí que sí se preocupan por aprender; conozco a gente que piensan con más claridad en alto, arrojándome ideas para ver cuál encaja con las de  esa «vecina feminista tan maja». Tanto tú como los tuyos preferís acercaros a un concepto desde múltiples ángulos antes de posicionaros. Nos pedís a aquellas que sabemos del tema que os lo expliquemos una y otra vez porque os resulta más sencillo considerarnos vagas, lloricas o mentirosas que ver que, en este mundo, lo mismo es que las cosas basculan más de vuestro lado.

Frustra tanto física como emocionalmente que se nos requiera continuamente que probemos la existencia de esos sistemas de dominación. Para la mayoría de nosotras, ya solo luchar contra ellos es bastante, ¿ahora queréis que los destripemos y analicemos para vosotros? Imagínate con un peso en los pies y una mordaza y que te pidan que expliques por qué consideras que vives en una situación injusta y de desventaja. Imagínate ver un vídeo en el que un joven promete que va a cargarse a todas aquellas mujeres que no han querido acostarse con él y que encima tengas que soportar que te lean como una histérica que ve misoginia por todas partes. Es terriblemente doloroso sentir que, para que tengas una mínima sensibilidad hacia mi seguridad, tenga que ganarte el pulso verbal que tú mismo has iniciado solo por diversión.

A aquellos abogados del diablo que tienen inquietud por aprender: mejor buscaos otros caminos para ello. Tened en consideración que vuestras amigas no reciben remuneración por desmenuzar y analizar aquellos conceptos que, a menudo, les retraen a experiencias traumáticas. Sed delicados con su tiempo y energía. Sed agradecidos, mostradlo; escuchad cuidadosamente y reflexivamente cuando estas personas hagan el esfuerzo de compartir estas experiencias con vosotros.

2014-04-10-pltm196-1

Algunos protestaréis porque consideraréis que estoy guardando para mí ideas nuevas y bloqueando oportunidades de crecimiento, pero esas ideas que me estáis forzando a expresar no son nuevas, son producto de siglos de desigualdad. Vuestra insistencia por mantenerlas vivas es la consecuencia directa del beneficio que os otorga su existencia. Dejadlo, no nos vengáis con estas teorías racistas y misóginas, estamos hartas de oírlas y de que nos pidáis que las tengamos en cuenta una, otra  y otra. Y otra. Y otra vez.

Así que, estimados abogados del diablo, hablad por vosotros mismos, no en defensa del diablo. Educaos, tened en cuenta que vuestra causa se ha defendido durante siglos por múltiples personas, así que ahora tomad asiento. Es el momento de que se nos escuche a nosotras.

Para ver contenido diario, podéis seguirme también por Facebook en Demonio Blanco y por Twitter (@DemonioblancoTT).

Anuncios

5 comentarios en “Carta abierta a aquellos privilegiados que ejercen de abogados del diablo

  1. Pues no soy blanco, soy una mezcla de africanos, indígenas y españoles, soy pobre, vivo en un país latinoamericano, he sido discriminado por pobre, por moreno de piel y lo que más absurdo me parece, he sido discriminado por feministas radicales a las que si se les habla de equidad de género se escandalizan, porque lo único posible para ella es la implantación de un “matriarcado”

    Me gusta

  2. Pingback: No es mi misandria: es vuestro falocentrismo – Jéssica Fillol .es

  3. Pingback: Pedagogía feminista – Jéssica Fillol .es

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s