La revolución feminista de Rojava es un rayo de esperanza en un océano de horrores

Original en Telesurtv.net, por Tony Iltis & Stuart Munckton.

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En la región de Rojava, en Siria, al margen de todas las dificultades, sus habitantes se están organizando en comunas y en comités de mujeres.

Siria nos podrá parecer un agujero de miseria sin fondo alguno, pero en el norte, la ancha región kurda de Rojava, es el escenario de una revolución popular y humana que coloca los derechos de minorías étnicas y mujeres en el epicentro de su ser.

Irónicamente, debido a todo el horror que la rodea, en la región de Rojava se están dando la mayoría de experimentos de democracia de base y participativa a nivel mundial si excluimos los proyectos revolucionarios latinoamericanos. Como en Venezuela, el ideal de comuna representa el corazón de su floreciente democracia.

La revolución de Rojava ha dado a conocerse al mundo especialmente mediante la heroica resistencia de las combatientes de las Unidades de Protección Popular (YPG) y las Unidades de Protección Femenina (YPJ) para levantar el asedio y derrotar a los asediadores del Estado Islámico en la ciudad de Kobane en enero de 2015. Otras muchas personas nos percatamos de su situación gracias a la profunda ideología revolucionaria que guía a las luchadoras de Rojava, una ideología que buscan poner en práctica pese a las dificultades.

Rojava es una “zona liberada” en el norte de Siria que forma parte de la nación kurda histórica y reclamada. Su mayor partido político es el Partido de la Unión Democrática (PYD), ideológicamente afín al izquierdista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), en Turquía.

En 2011 el PYD dio apoyo al levantamiento contra Assad aunque empezó a mostrar su preocupación por las intenciones de la oposición de sobremilitarizar el conflicto. Un conflicto detonado por la represión de protestas pacíficas de Assad pero alimentado por las agencias de inteligencia occidentales y sus aliados en la región.

Esto, unido al chovinismo étnico de una oposición árabe y suní,  que solo quiso definirse como árabe y suní, consiguió que el movimiento kurdo se mantuviera al margen de la levantisca oposición armada.

Hacia julio de 2012, la presencia militar del gobierno de Assad en la región desapareció por completo debido a presiones desde múltiples frentes en una guerra civil que se recrudecía. Empezaba a existir un tangible y creciente peligro porque Rojava se convirtiera en campo de batalla entre fuerzas opositoras hostiles al pueblo kurdo y a otras minorías, lo que originió como respuesta un levantamiento sin derramamiento de sangre que declaró a Rojava como zona liberada. Esta insurrección popular permitió que las ideas del PKK y el PYD pudieran llevarse a cabo como una democracia confederal sustentada en un sistema participativo con autonomía local.

El papel del PYD en la transformación revolucionaria de Rojava es más bien ideológico que institucional. Colaboró en la creación del Movimiento por una Sociedad Democrática (TEV-DEM), que da cierto orden y movilización a la población, pero actualmente es un organismo independiente del propio PYD.

El poder institucional recae sobre un orden denominado autonomía democrática. El blog Ecology or Catastrophe nos informa sobre lo que el pasado enero, una portavoz del TEV-DEM, Çinar Salih relató a una delegación académica: nuestro sistema se nutre de las comunas, constituidas por vecindarios de 300 personas. Cada comuna poseen una copresidencia y existen copresidencias a todos los niveles, desde la propia comuna a la administración cantonal.

En cada comuna hay cinco o seis comités distintos. Las comunas tienen dos vías de actuación. En primer lugar, resuelven problemas rápida y prontamente (como los problemas técnicos o sociales). Hay algunos trabajos que solo te requieren cinco minutos; sin embargo, si los delegas en el Estado, entran en una vorágine burocrática, por eso resolvemos los resolvemos rápido. La segunda vía es la política, contaba Salih.

Si hablamos de una democracia real, las decisiones no pueden tomarse de arriba abajo, han de tomarse desde abajo y luego ascender por grados. La copresidencia la forman un hombre y una mujer. La representación femenina está garantizada en todos los comités populares. Ningún género excede el 60% de representación. No solo eso, también existen en paralelo organizaciones exclusivamente de mujeres.

Hay comités de mujeres en paralelo a todos los niveles, comunal, de distrito, local y cantonal. Los comités de mujeres no tienen poder de decisión sobre asuntos de índole general, para ello ya están los comités populares. Estos comités deciden sobre asuntos específicos de mujeres y tienen derecho de veto sobre todo tipo de asuntos que involucren mujeres.kobane.jpg_1718483346.jpg

El énfasis en la liberación femenina aparece reflejado en la alta visibilidad de la que gozan las combatientes kurdas en los grupos armados revolucionarios de Rojava.

Salih hizo hincapié en que la revolución de Rojava es una revolución femenina porque hay mujeres involucradas en todos los ámbitos vitales. Creemos que una revolución que no abre camino a la liberación femenina no es revolución alguna. Ha habido revoluciones en Túnez, Egipto y Libia; sin embargo, el estatus femenino no ha sido revertido.

Por la situación bélica, la devastación y el aislamiento a los que se ve sometida la región de Rojava, su economía está orientada a la subsistencia. Sin embargo, se están aplicando medidas de corte socialista como el alojamiento, alimentación, sanidad, cuidados infantiles y educación universales, ninguno de los cuales eran provistos por el régimen sirio antes de la guerra.

La revolución de Rojava también es explícitamente multiétnica. En su prefacio, la constitución de los cantones autónomos de Rojava los describe como una confederación kurda, árabe, siria, aramea, turcomana, armenia y chechena.

Sigue: en la construcción de una sociedad libre de toda autoridad, militarismo, centralismo e intervención de cualquier institución religiosa en asuntos públicos, la Carta Magna reconoce la integridad territorial siria y es firme defensora del mantenimiento de la paz tanto a nivel local como internacional.

La tendencia actual en Rojava es el establecimiento de estructuras mutiétnicas, no únicamente kurdas. Todo, desde señales de tráfico, medios de comunicación o educación se plantea desde la lengua primera de cada comunidad.

Como en cuestiones de género, la participación étnica en las comunas y comités está definida por cuotas. También existen organismos paralelos para minorías étnicas.

Gracias a estas políticas, la revolución obtuvo el rápido apoyo de minorías no kurdas, y así se muestra con la participación de comunidades no kurdas en las estructuras y organizaciones revolucionarias, así como en las alianzas con organizaciones políticas y grupos armados no kurdos.

La revolución de Rojava se están enfrentando ahora mismo a múltiples amenazas desde varios frentes y tiene que navegar entre complejas fuerzas competidoras que buscan hacer efectivos sus propios intereses en la región, pero por todo lo ya conseguido pese a todas las dificultades, la revolución de Rojava merece nuestra solidaridad. El mundo necesita a Rojava.

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Cuando asesinas a diez millones de africanos no eres un “Hitler”

Original por Liam O’Ceallaigh en Diary of a Walking Butterfly.

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Echadle un ojo a esta foto, ¿sabéis quién es?

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Más de uno no habéis oído hablar de él en la vida, aunque deberíais. Deberíais enfermar solo de ver su cara o de escuchar su nombre tanto como lo hacéis cuando leéis sobre Hitler o Mussolini o veis algún retrato suyo. Aquí donde le veis, este tipo asesinó a diez millones de personas en el Congo.

Su nombre: Leopoldo II de Bélgica.

Fue “propietario” del Congo durante su reinado como monarca constitucional de Bélgica. Tras varios intentos coloniales fallidos en Asia y África, consiguió penetrar en el Congo. Lo “adquirió” y esclavizó a su población, convirtiendo a todo el país en su plantación esclavista personal, disfrazó sus negocios de “filantropía” y “esfuerzo científico” bajo la bandera de la Sociedad Africana Internacional e hizo uso de su mano de obra esclava para extraer recursos congoleños y servirse de infinidad de sus bienes. Su reinado se sostuvo sobre campos de trabajo, mutilaciones físicas, ejecuciones, torturas y un ejército privado.

La mayoría de nosotros y nosotras (no conozco el porcentaje, pero me atrevo a pensar que es bastante alto) no hemos oído hablar de él en nuestras escuelas. Tampoco en los medios. No forma parte de eje de odio repetido hasta la saciedad donde se encuentra el Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial. Este señor forma parte de una larga historia de colonialismo, imperialismo,  esclavitud y genocidio en África que choca con la construcción social del discurso supremacista al que tenemos acceso en nuestros centros docentes. No es alguien que encaje bien del todo dentro de un plan de estudios de cualquier país capitalista. Hacer comentarios abiertamente racistas es algo (a veces) que se rechaza dentro de las capas cultas de la sociedad, sin embargo, no hay problema  en omitir los genocidios causados en África por monarcas de países capitalistas europeos.

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Mark Twain escribió una sátira sobre Leopoldo a la que le puso el nombre de “El soliloquio del Rey Leopoldo, en defensa de su gobierno sobre el Congo”, y en la que se mofaba del reinado de terror del monarca a través de las propias palabras del mismo gobernante. Son 49 páginas. Mark Twain es un autor muy estudiado en nuestras escuelas pero como ocurre con la mayoría de autores que trataron temas políticos, estudiamos sus textos menos políticos o lo hacemos sin saber de las motivaciones del autor para escribirlos (Rebelión de la Granja de Orwell ha servido para reforzar la propaganda antisocialista en Estados Unidos aunque Orwell fuera un revolucionario anticapitalista, algo que en contadas ocasiones se señala). Nos dan a leer Huckleberry Finn y Tom Sawyer, pero el Soliloquio del Rey Leopoldo nunca aparece en las listas bibliográficas. No es un descuido, estas listas bibliográficas son acordadas por una junta educativa para que el alumnado aprenda a seguir órdenes y a sobrellevar el aburrimiento lo más airosamente posible. Y es así porque según criterios del Ministerio de Educación, África no tiene historia.

Cuando nos enseñan cosas sobre África, aprendemos sobre un Egipto que roza la caricatura, sobre el VIH (pero nunca sobre sus causas), sobre las consecuencias superficiales del comercio con esclavos y quizá sobre el Apartheid sudafricano (algo que ya hace muuuucho que superamos, a ver qué os creéis). También vemos miles de imágenes de infantes malnutridos en los anuncios de Cáritas o safaris en los programas de animales y fotos de desiertos en películas. Jamás aprendemos sobre la Gran Guerra Africana (o Guerra del coltán) o el Reinado del Terror de Leopoldo durante el genocidio congoleño. Tampoco se nos enseña sobre lo que los Estados Unidos han hecho en Irak o Afganistán, causando al menos de 5 a 7 millones de muertos mediante bombardeos, sanciones, enfermedad o hambruna. Las estadísticas de bajas son importantes, y en ella nunca están afganos, iraquís o congoleños.

Hay una página en la Wikipedia llamada “Genocidios en la historia”. No aparece el genocidio congoleño, aunque sí aparece mencionado el país: lo que hoy conocemos como República democrática del Congo figura en relación a la Segunda Guerra del Congo (también llamada Guerra Mundial Africana o Gran Guerra de África) donde ambos bandos del conflicto internacional dieron caza a Bambenga y se lo comieron. El canibalismo y la esclavitud son males horribles que debemos incluir en el estudio de la historia y sobre los que se ha de debatir sin dilación, pero no dejo de darle vueltas a qué intereses sirve el hecho de que la única mención al Congo en toda la página sea en referencia una serie de incidentes involucrando a varios países donde una minoría irrisoria de personas se devoró la una a la otra (vaciando de contenido las causas del conflicto, por supuesto). Estas historias que dan sustento al discurso supremacista blanco al hacer hincapié en la subhumanidad del pueblo africano tienen garantizado el acceso a los anales de la historia. El tipo blanco que convirtió todo el Congo en su plantación, campo de concentración e iglesia particular y asesinó de 10 a 15 millones de congoleños no pasó el corte para figurar en los libros de texto.

¿Veis? Asesina a diez millones de africanos y no te llamará nadie “Hitler”. Es decir, tu nombre nunca será el símbolo de la encarnación del mal, tu imagen no producirá miedo, odio ni tristeza, tus víctimas caerán en el olvido y tu nombre será borrado de la historia.

Leopoldo era solo uno de los miles de elementos que contribuyeron a la construcción del supremacismo blanco como discurso ideológico y como realidad sustancial. Y en absoluto digo que él fuera la fuente de todo mal en el Congo. A su mando estaban generales, soldados rasos y gestores que llevaron a cabo su voluntad e hicieron cumplir su ley. Era todo un sistema, algo que no excluye del debate a aquellos individuos que lo simbolizaban. Pero nada, ni eso. Y al haber desaparecido de la historia, los efectos del capitalismo en África, los privilegios que las personas blancas opulentas obtuvieron gracias a este genocidio permanecen ocultos. A las víctimas del imperialismo, como suele ocurrir, se las oculta tras un telón.

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Se llamaba Kayden. Era autista. Era trans.

Sobre el asesinato de Kayden Clarke. Por autista. Por trans. Rest in power.

Tus piolets. Mi fresadora

Ayer 5 de febrero la policía asesinó a Kayden Clarke, un chico trans y asperger del estado de Arizona (EEUU) y conocido por sus videoblogs y en especial por un vídeo que se hizo viral donde su asistente personal canino le ayudaba frente a una crisis sensorial.


En esta ocasión Kayden, estaba en plena crisis sensorial y de ansiedad, y su madre llamó a la policía de su ciudad (Mesa) para que le ayudara. El resultado fue el contrario. Según reporta el detective Esteban Flores, cuando los oficiales de policía entraron en su domicilio se encontraron con la tesitura de que Kayden tenía un cuchillo dispuesto a autoagredirse. Y a los policías no se les ocurrió otra cosa que dispararle. Por un cuchillo, sí. Bueno, al fin y al cabo la misma excusa que usa la policía siempre para agredir, siempre “tienen algo”, y si no pues se lo…

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